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martes, 15 de octubre de 2013

La Prisión de Foucault

El pasado 30 de Septiembre realizamos una actividad, la elaboración de posters. Una forma de evaluación cuanto menos distinta, donde nosotros, nuestros compañeros y Víctor evaluábamos y calificábamos nuestros trabajos.

La actividad consistía en la exposición de un tema de nuestro interés, de los tratados en la materia, y la posterior elaboración de un poster, bien fuese video, cartulina, juego, etc.
Dichos posters fueron expuestos por toda la clase. Así nuestro cometido en esta actividad fue el de ver y evaluar todos los posters, incluidos el nuestro.

Una clase distinta, donde pululábamos por todos sitios comentando todos los trabajos, pues esta era el aspecto que tenía la clase ese día.


En cuanto al grupo al que pertenezco yo, la actividad fue acogida con entusiasmo pero con mucho respeto, pues se trataba de algo nuevo para nosotros.
Tras unos primeros minutos de divagar sobre el tema a tratar en nuestro poster, comentamos con Víctor la posibilidad de hablar de Michel Foucault, autor hasta ese momento casi desconocido para nosotros.
Comenzamos indagando por lo que habíamos comentado con Víctor y a leer acerca de sus obras en especial la titulada ‘Vigilar y Castigar’. Nos llamó la atención esta última la cual realiza un examen crítico de los mecanismos sociales provenientes de los sistemas penales.
Nuestra intención fue llegar a nuestros compañeros con el tema asemejando las cuatro partes de “La prisión de Foucault” con una de las instituciones más importantes en nuestra sociedad y de la que muchos queremos formar parte profesionalmente, la educación, al igual que hace Michel Foucault en varias partes de su libro asemejando dicha presión con instituciones hospitalarias, militares y escolares.

Foucault divide dicha obra en cuatro partes, los cuatro conceptos claves de la prisión. Suplicio, Castigo, Disciplina y Prisión.

En cuanto al Suplicio, consistía en un modelo de demostración penal, donde el culpable era el encargado de mostrar la verdad llevando consigo el castigo físico allá por donde se le ordenaba (calles, plazas,…) siendo visto por toda la gente de alrededor. Esta actividad deja de implantarse debido  a la desaparición del espectáculo punitivo y al cambio de objetivo en el castigo punitivo pasando de lo físico al alma. Claros ejemplos en la escuela son los típicos castigos donde se pone al castigado en un acción comprometida delante de sus compañeros, introduciendo aspectos de vergüenzas y ridículos.


En cuanto al Castigo, no es tratado como una venganza si no como un modo de corrección del infractor, incurriendo en este una determinada pena que deberá así cumplir con el objetivo de reducir la desviación del sujeto. Ejemplo muy claro de castigos en la escuela, anteriormente en la escuela era el típico reglazo en la mano. Ahora los castigos no son tan desmesurados y con el fin de reportar algún beneficio al castigado y a la sociedad.


En tercer lugar la Disciplina, la cual consta de 3 conceptos importantes  la vigilancia, el castigo disciplinario y el examen. La vigilancia deberá de ser una vigilancia que haga su trabajo pero sin ser vista por los vigilados. El castigo disciplinado, será utilizado como corrector contra desviaciones para hacer respetar un orden artificial, pero también natural. Por último el examen, servirá de vigilancia que permitirá calificar, clasificar y castigar a los sujetos.
Adema de estas tres disciplinas Foucault introduce el concepto de panoptismo, el cual es entendido como un edificio de vigilancia, con la función de vigilar a los sujetos conscientemente pero que expuestos a la vigilancia no saben cuándo son vigilados o cuando no. Un ejemplo de la disciplina son los profesores los cuales están en el patio durante el tiempo de recreo. 


Por último, la Prisión. Esta empieza a imponerse respecto a las anteriores formas de pena por ciertas ventajas. La prisión se asentara sobre tres principios que harán de esta una forma de educación total, estos son: el aislamiento del condenado, el trabajo y la modulación de la pena.

Respecto a la realización, uno de los temas a tratar era como representarlo físicamente en clase. Pues, que mejor que sentirse en una prisión para concebir mejor el tema tratado. Rápidamente nos imaginamos como queríamos que fuese, pues montaríamos una mini prisión en clase. Este fue el resultado.


En cuanto a cómo hacer llegar el tema tratado a nuestros compañeros. Como se trata de un tema denso, simplemente quisimos introducirlos al tema y darle los conceptos principales y ejemplificárselo con claros casos habituales y conocidos por todos nosotros en la escuela. En cada una de las cuatro paredes de la prisión, ubicamos uno de los cuatro principales conceptos que trata Michel Foucault en su obra “Vigilar y Castigar”. Así quedo por dentro.





Por último comentar que fue una actividad novedosa, grata y muy útil.


miércoles, 2 de octubre de 2013

Habitus

Una clase más, un concepto nuevo. De la mano de Bourdieu se nos presenta el concepto de Habitus.


Tras leer acerca de este concepto entiendo por Habitus, un conjunto de estructuras generadas por la experiencia, marcada por la sociedad y la cultura, que de una forma inconsciente son interiorizadas en cada individuo, siendo participes en nuestras percepciones, pensamientos y acciones. Es por tanto nuestra forma de percibir el mundo y actuar en el.

Además este habitus hace que el reflejo de nuestra sociedad muchas veces quede marcado en nuestro cuerpo. Y de esta manera aparezcan las apariencias y los prejuicios ante los cuerpos, siendo fuente de catalogaciones, es decir, enmarcar a una persona dentro de una clase social, una profesión,… solo con ver su apariencia.

En este concepto de habitus se basaba el programa de televisión Identity que fue emitido en 2007 y 2008 en Tve.




Además de estas primeras apariencias y prejuicios el concepto de habitus también incluye aspectos valorativos. Ante nuestras concepciones del mundo catalogaremos sus seres, dándoles sentidos, valorándolos con calificativos como lo son bueno, malo, querido, rechazo, perfecto, imperfecto,…

Todo esto hace del concepto de habitus un concepto abierto y plural ligado a nuestro entorno.

sábado, 28 de septiembre de 2013

La educación, el movimieto y yo

En la primera práctica de la asignatura, Víctor nos pidió que hiciéramos un dibujo dándonos él el titulo. Este era “La educación, el movimiento y yo”.

Cuando se me propuso la actividad pensé, ¿yo educando movimiento? Enseguida tuve claro lo que emanaba en mí esas palabras. Pensé en lo que realmente es mi vocación y me gustaría que fuese mi trabajo en un futuro, la educación tanto de pequeños como de mayores. Pensé en esta vocación y que de un modo primerizo conseguí hacer este verano. Pues ejercí como monitor de actividades juveniles, en un primer trabajo, no remunerado.



En el dibujo observamos un claro yo, ya que me he intentado caracterizar conforme a mi físico, pero existe otro yo que posteriormente analizaré. Observamos la educación y el movimiento en la enseñanza de una habilidad, los malabares. En la acción yo soy el educador y los dos niños representan a todos mis alumnos de este verano y son los aprendices, donde para los niños el monitor es un ejemplo y modelo a seguir.


Retomando el tema del yo, he de decir que además del yo como monitor, aparece mi yo de una forma mas abstracta en los niños. Pues de pequeño yo era uno de esos niños que en campus, campamentos y clases de educación física  quería aprender más y más acerca de lo que ahora considero por movimiento. Veía a los monitores y profesores como modelos en los que fijarme. En esos años comenzaba a nacer mi vocación. Gracias a esto hoy puedo decir que soy un educador físico o del movimiento en constante formación.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Otra forma de educar



Comenzamos una nueva asignatura, Educación del Movimiento, primera toma de contacto con esta y una cosa ha quedado clara, no es “igual que el resto”. Con la anterior afirmación quiero dejar constancia de que nos encontramos ante un modelo diferente, para nosotros, de educar. Una forma basada en el dialogo, en la participación y en la reflexión, dejamos atrás las típicas clases en que un profesor delante nuestro habla y transmite conocimientos durante el tiempo de clase, mientras que todos nosotros “escuchamos” o al menos eso intentamos, ya que transcurrido un tiempo resulta cada vez más difícil conservar el interés hacia dicha clase. Estas asignaturas en las cuales terminas ingiriendo todos los conceptos, las últimas semanas anteriores al examen que tienen su fin el día de dicho examen, en el cual “vomitas” todo lo tragado estas últimas semanas sin finalidad ni utilidad, olvidando al poco tiempo lo memorizado.

Entramos en una educación donde nosotros somos parte fundamental de ella y de nuestro aprendizaje, con nuestra participación e involucración guiados de la mano del profesor llegaremos a formarnos de verdad.

Nos encontramos ante una forma distinta de educar inusual en nuestra sociedad. Estas clases me recuerdan a mi estancia en Berlín en un intercambio en el 2010, donde pude conocer una educación distinta a la impartida en mayor medida en nuestra cultura. Se trataba del Freie Montessori Schule en el cual tienen un concepto de enseñanza, basada en las ideas de la educadora y médica María Montessori, donde el aprendizaje, entendido como la experiencia de las cosas, es permanente y fluido.

La libertad, el entusiasmo, la experiencia y la responsabilidad son los fundamentos de la educación de María Montessori. Su método se basaba en unos principios básicos: la mente absorbente del niño (esponja ilimitada), los periodos sensibles por los que pasan los niños para la relación con el mundo externo, el ambiente preparado para fomentar el desarrollo de aspectos sociales, emocionales e intelectuales y el papel del adulto, el cual es guiar al niño, siendo un observador en continuo aprendizaje y desarrollo personal. El verdadero educador está al servicio del niño educando y debe de cultivar en él la humildad, la responsabilidad y el amor.

De mi experiencia en este colegio quiero destacar el ambiente de las clases. Las clases físicamente no eran las típicas clases convencionales con tantas sillas y mesas como alumnos todas ellas en dirección al profesorado. Pues allí el ambiente era único, clases rodeadas de estanterías repletas libros de todos los temas envolvían un lugar con diferentes zonas con mesas grupales, sofás, moquetas, puestos de ordenador,... En cuanto al profesorado, eran guías y apoyos en la educación de los alumnos, siendo dichos alumnos los responsable de su aprendizaje. Recuerdo algunas clases en las que comenzaban todos haciendo un círculo sentados en el suelo, incluido el profesor, y ponían todo tipo de temas en común. Sin duda fue una gran experiencia.

Este tipo de educación, minoritaria en nuestra educación, se encuentra bajo la hegemonía y el arraigo cultural que contiene la educación del monologo, muro social que nos impide disfrutar de esta.

Bienvenida y objetivos



Bienvenidos al blog Conexión Dialógica, perteneciente a la comunidad de Educación del movimiento. Este Blog se realiza con unos ciertos objetivos, lo más importantes serán: Seguimiento de la clase aportando información, reflexión acerca de los temas tratados en clase desde una visión personal y que todo esto sirva de aprendizaje, para llegar a ser buenos educadores.